Deportivo Recoleta todavía disfruta de la histórica clasificación a los octavos de final de la Copa Sudamericana, pero ya empezó a vivir otro momento que promete quedar grabado para siempre en la memoria del club. Después de eliminar a San Lorenzo, el conjunto paraguayo tendrá enfrente a Boca, un rival que para su presidente, Luis Vidal, representa mucho más que una serie internacional.
"Jugar contra Boca para nosotros es como tocar el cielo con las manos. Vamos a enfrentar al club más grande de Sudamérica en títulos internacionales y será un hecho histórico para nuestra institución", aseguró el dirigente, que no ocultó su emoción por el cruce.
Para Recoleta, que este año cumple 95 años de historia, el duelo frente al "Xeneize" es considerado el acontecimiento deportivo más importante desde su fundación.
"Es la frutilla del postre. Nunca habíamos vivido algo así", remarcó Vidal.
La decisión de darle 20.000 entradas a los hinchas de Boca
Uno de los temas que más repercusión generó en la previa fue la decisión del club paraguayo de ceder 20.000 localidades para la parcialidad de Boca en el partido de vuelta.
Habitualmente, Recoleta hace de local en el estadio Roque Battilana, con capacidad para apenas 6.000 espectadores. Sin embargo, por las exigencias de la Conmebol y por la magnitud del encuentro, el partido se disputará en el Defensores del Chaco.
Lejos de intentar reducir la presencia de los hinchas visitantes para obtener una ventaja deportiva, Vidal eligió el camino opuesto.
"¿Cómo no darle esa cantidad de entradas a Boca si nosotros llevamos como máximo 2.000 personas por partido?", explicó.
El dirigente incluso sostuvo que prefiere un estadio lleno antes que intentar sacar provecho de la localía.
"Creemos que, más allá de lo deportivo, hay que jugar en el mejor escenario y con público. Odiamos los estadios vacíos. No importa que seamos visitantes en nuestro propio país; queremos facilitarles todas las comodidades", afirmó.
El presidente de Recoleta también es conocido por una particularidad que lo hizo recorrer el continente meses atrás. En noviembre del año pasado, con 51 años, ingresó a disputar un partido oficial y se convirtió en el futbolista más longevo en jugar en la Primera División de Paraguay.
Incluso, su nombre figura en la lista de buena fe para esta Copa Sudamericana. Sin embargo, el entrenador Jorge González Frutos ya aclaró que esa posibilidad solo se daría en una situación muy especial.
"Está inscripto, pero me pidió jugar únicamente en un caso extremo. Solo si la clasificación ya estuviera asegurada podría sumar algunos minutos", reveló el técnico.
La serie comenzará el martes 11 de agosto, desde las 19, en la Bombonera. Una semana más tarde, Boca visitará a Deportivo Recoleta en el Defensores del Chaco, donde el club paraguayo intentará seguir escribiendo la página más importante de su historia.